Desde el inicio del asunto, nuestro despacho realizó una estrategia integral. Acompañamos al trabajador en la activación del protocolo interno de acoso, impulsamos la denuncia ante la Inspección de Trabajo y orientamos toda la construcción de pruebas hacia un objetivo esencial: demostrar que no se trataba de una enfermedad común, sino de una contingencia profesional derivada del hostigamiento sufrido en su puesto de trabajo.
Tras la gestión global del caso por parte de LEGI LABORIS, en 2025 el Juzgado de lo Social n.º 20 de Barcelona reconoció a este empleado, funcionario de Correos, la incapacidad permanente absoluta derivada de accidente de trabajo, después que nuestros profesionales acreditaran que su depresión mayor había sido causada por acoso laboral continuado.
Previamente, la Inspección de Trabajo ya había sancionado a la empresa pública, porque resolvió que en el centro donde trabajaba nuestro defendido existían riesgos de carácter psicosocial para la seguridad y salud de los empleados.

Cómo conseguimos su incapacidad
Nuestro cliente había atravesó tres procesos de incapacidad temporal (baja médica) desde 2023. Tras ello, y frente a la denegación inicial de la incapacidad por parte del INSS -y la oposición de la mutua-, interpusimos la debida reclamación previa por vía administrativamente. Y, posteriormente, la demanda ante la los juzgados de lo Social de Barcelona.
En el procedimiento acreditamos un cuadro depresivo mayor, recurrente y de extrema gravedad, con múltiples ingresos hospitalarios en unidades de agudos y una afectación funcional incompatible con cualquier actividad laboral. Asimismo, probamos que su severa depresión implicaba alteraciones cognitivas.
Pensión de 1.851,98 € al mes
La sentencia nos dio la razón al 100% y reconoció a nuestro cliente una pensión del 100 % de su base reguladora: 22.223,78 € anuales, distribuidos en 12 mensualidades de 1.851,98 €. Además, se establecieron de atrasos desde 2023, que podrían superar los 40.000 € si la resolución adquiere firmeza.
Este caso refleja el valor de una dirección letrada especializada cuando confluyen acoso laboral y daño psíquico, y la importancia de una estrategia jurídica sólida, técnicamente bien construida y sostenida con pruebas.
La posición de la mutua
La mutua contraria, al ser la pagadora si se confirmaba la contingencia profesional, intentaba que la contingencia fuera modificada y pasara a ser enfermedad común. Pero el tribunal no se mostró de acuerdo con la mutua.
Finalmente, logramos la tranquilidad que nuestro cliente necesitaba, al concederle la jueza una incapacidad permanente absoluta derivada de accidente laboral por una patología psiquiátrica, lo que no es frecuente, y menos a consecuencia de un acoso laboral.
Correos-censurado-OKPuedes consultar a continuación el documento original de la sentencia que hemos comentado en este artículo (censurada):